Saltar al contenido

Argentina: cuántos sueldos cuesta un metro cuadrado en Buenos Aires

El precio de una vivienda dice poco si no se compara con lo que gana quien quiere comprarla. En Argentina, una forma sencilla de hacer esa comparación es preguntarse cuántos sueldos promedio se necesitan para pagar un solo metro cuadrado. Con los datos de julio de 2026, la respuesta para un departamento en la Ciudad de Buenos Aires es de algo más de dos salarios netos completos, aunque la cifra cambia de forma drástica de un barrio a otro.

La cuenta: precio del metro frente al salario promedio

El cálculo cruza dos datos públicos. Por un lado, el salario: la Secretaría de Trabajo informó que la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) fue de 1.946.028 pesos en julio. Ese monto es bruto; si se le restan los aportes obligatorios del trabajador, que suman el 17%, quedan unos 1.615.000 pesos de bolsillo.

Por otro lado, el precio: el informe mensual de la plataforma inmobiliaria Zonaprop ubicó el valor medio de los departamentos de la ciudad en 2.471 dólares por metro cuadrado en julio, con una suba interanual de apenas 1,3%. Convertido a un tipo de cambio oficial de alrededor de 1.510 pesos por dólar, el que regía al cierre de ese mes, equivale a unos 3,73 millones de pesos.

La división entre ambos números da 2,3 sueldos netos por metro cuadrado. Es decir, un asalariado promedio tendría que destinar más de dos meses íntegros de ingresos, sin gastar en nada más, para pagar un metro.

El tamaño importa poco; el barrio, muchísimo

Según el mismo informe, el metro cuadrado es algo más caro en las unidades pequeñas, pero la diferencia es mínima cuando se mide en salarios:

  • Monoambiente: 2.580 dólares por metro, cerca de 2,4 sueldos.
  • Dos ambientes: 2.496 dólares por metro, unos 2,3 sueldos.
  • Tres ambientes: 2.446 dólares por metro, unos 2,3 sueldos.
  • Casas: 1.830 dólares por metro, alrededor de 1,7 sueldos.

La ubicación, en cambio, abre una brecha enorme. En Puerto Madero, el barrio más caro, el metro ronda los 6.122 dólares: casi seis sueldos netos. En Núñez cuesta 3.387 dólares, algo más de tres sueldos. Y en Lugano, el más económico, baja a 1.053 dólares, el único caso en que un salario promedio alcanza para cubrir un metro cuadrado. Entre un extremo y otro de la misma ciudad, el esfuerzo se multiplica casi por seis.

Del metro a la vivienda completa

Un metro cuadrado es una unidad cómoda para comparar, pero nadie compra un metro. Zonaprop estima que un departamento medio de dos ambientes y 50 metros vale unos 131.000 dólares. Con el mismo salario y el mismo tipo de cambio, eso representa alrededor de 122 sueldos netos: más de diez años de ingresos completos, algo imposible de ahorrar en la práctica porque nadie puede vivir sin gastar.

Por eso el crédito hipotecario es la pieza que define quién puede comprar, y ahí aparece el dato menos alentador. El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires registró 6.051 escrituras de compraventa en julio, un 9% menos que un año antes, aunque fue el mejor mes de 2026. De ellas, solo 959 se firmaron con hipoteca, una caída interanual del 31,2%. En los primeros siete meses del año se acumularon 35.528 operaciones, apenas 1,8% por debajo de 2025, mientras que las hipotecas retrocedieron 36%.

La presidenta del Colegio, Magdalena Tato, describió la situación como un mercado de «dos velocidades»: la actividad general se sostiene, pero el financiamiento pierde peso. En otras palabras, hoy compra sobre todo quien ya tiene ahorros.

Qué puedes aprender aunque no vivas en Argentina

La relación entre precio de la vivienda e ingresos es uno de los indicadores de accesibilidad más usados en el mundo, y puedes replicarla con tus propios datos sin importar el país:

  1. Usa tu ingreso neto, no el bruto. Lo que cuenta es el dinero del que realmente dispones cada mes.
  2. Divide el precio del metro cuadrado de la zona que te interesa entre ese ingreso. Te dirá cuántos meses de trabajo cuesta cada metro y te permitirá comparar barrios o ciudades con la misma vara.
  3. Multiplica por la superficie que necesitas. El resultado, expresado en años de ingresos, da una idea realista del esfuerzo total.
  4. Presta atención a la moneda. En países donde las propiedades se cotizan en dólares y los sueldos se cobran en moneda local, un salto del tipo de cambio puede alterar la cuenta de un mes a otro.
  5. Suma los costos que no figuran en el precio: impuestos, gastos de escrituración, comisiones y, si pides un préstamo, los intereses.

Una vara útil, con sus límites

Medir la vivienda en sueldos tiene una virtud: convierte un precio abstracto en tiempo de trabajo, algo que cualquiera entiende. Pero es un promedio, y los promedios esconden mucho. Ni todos los trabajadores ganan lo que marca el RIPTE, que solo refleja el empleo registrado y estable, ni todos los departamentos de un barrio valen lo mismo. Aun así, la cuenta de Buenos Aires deja una conclusión que vale en cualquier mercado: la ubicación pesa más que el tamaño, y sin crédito accesible la distancia entre ingresos y precios se vuelve muy difícil de recorrer. Antes de ilusionarte con una propiedad, haz tu propia división; es el primer filtro para saber qué zonas y qué superficies están de verdad a tu alcance.