Saltar al contenido

Mantener un auto en Argentina: el costo mensual ya supera el salario mínimo

Comprar un auto es solo el primer gasto. Después llega una cuenta que se repite todos los meses y que mucha gente nunca suma completa. En Argentina, una estimación privada difundida esta semana por el economista Lucas Abriata calcula que mantener un vehículo modelo 2016 de una marca popular exige más de 500.000 pesos mensuales, sin contar la compra ni una cochera. Es más que el salario mínimo, vital y móvil, que el Consejo del Salario fijó en 391.200 pesos para octubre de 2026.

La cifra exacta cambia con cada conductor, pero el ejercicio sirve en cualquier país: mirar cuánto cuesta el auto por mes, y no solo cuánto costó en la concesionaria, es la única forma de saber si entra en tu presupuesto.

Qué gastos componen la cuenta mensual

El cálculo toma un auto con diez años de uso y reparte en doce meses tanto los gastos que se pagan siempre como los que aparecen de vez en cuando. Según esa estimación, las partidas son estas:

  • Combustible: es el rubro más pesado, con algo más de 290.000 pesos al mes. Depende por completo de los kilómetros que recorras y del precio de la nafta.
  • Seguro: una cobertura contra terceros ronda los 110.000 pesos mensuales. Una póliza de solo responsabilidad civil puede costar cerca de 60.000 pesos, y una contra todo riesgo, bastante más.
  • Patente: unos 16.000 pesos por mes para un vehículo radicado en la provincia de Buenos Aires. El impuesto varía según la jurisdicción y el valor del auto.
  • Mantenimiento y reparaciones: cambios de aceite, filtros y arreglos mecánicos, prorrateados a lo largo del año.

El punto de referencia para medir ese total es el salario mínimo. Puedes consultar los valores vigentes y los aumentos previstos mes a mes en la página del Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil.

Lo que no entra en el presupuesto básico

La estimación deja fuera varios gastos que para muchos conductores son inevitables.

El principal es la cochera. Quien tiene espacio propio no la paga, pero en la Ciudad de Buenos Aires alquilar una puede costar entre 80.000 y 200.000 pesos al mes según el barrio, de acuerdo con los valores citados en el mismo análisis. Con ese adicional, el costo mensual puede acercarse a los 700.000 pesos.

Tampoco se incluyen los lavados, los arreglos estéticos menores ni los peajes y estacionamientos del día a día. Y el cálculo corresponde a un auto usado con cobertura contra terceros: un modelo más nuevo o de mayor valor paga más patente y más seguro.

Hay, además, dos costos que casi nadie anota porque no salen del bolsillo cada mes: la pérdida de valor del vehículo con el paso de los años y, si lo compraste financiado, la cuota del crédito.

Las reparaciones: un gasto irregular que conviene volver mensual

La parte más útil de la estimación es el método que propone para los imprevistos. Un arreglo mecánico importante no ocurre todos los meses, pero cuando llega puede desordenar todas tus cuentas. El ejemplo usado es una reparación de 700.000 pesos: dividida en doce meses, equivale a reservar algo menos de 60.000 pesos mensuales.

La lógica es la de un fondo específico para el auto. Si apartas esa suma cada mes, el día que el taller te pase el presupuesto no tendrás que recurrir a la tarjeta de crédito ni a un préstamo, que encarecen el arreglo con intereses.

Cómo calcular tu propio número

Los montos de arriba son una referencia, no tu caso. Para saber cuánto te cuesta tu auto, o cuánto te costaría el que piensas comprar, sigue estos pasos:

  1. Suma los gastos fijos anuales (seguro, patente o impuesto equivalente, revisión técnica obligatoria) y divídelos entre doce.
  2. Calcula el combustible a partir de los kilómetros que haces en un mes típico y del consumo real de tu vehículo.
  3. Estima el mantenimiento con los servicios que recomienda el fabricante y agrega una reserva para reparaciones.
  4. Agrega lo que aplique a tu situación: cochera, peajes, estacionamiento y cuota del crédito.
  5. Compara el total con tus ingresos. Si el auto se lleva una parte grande de lo que ganas, quedará poco margen para ahorrar o absorber un imprevisto.

En el seguro suele haber margen de ajuste. Comparar varias cotizaciones con las mismas coberturas ayuda a no pagar de más, siempre con aseguradoras autorizadas; en Argentina, el organismo que las supervisa es la Superintendencia de Seguros de la Nación.

Un principio que vale fuera de Argentina

Los precios en pesos argentinos no sirven en México, Colombia o España, pero la estructura del gasto es la misma en todas partes: combustible, seguro, impuestos, mantenimiento y dónde guardarlo. Y también se repite el error más común, que es decidir la compra mirando solo el precio del vehículo o el valor de la cuota.

Antes de comprar o de cambiar de auto, haz la cuenta completa y pruébala contra tu presupuesto real. Si el número te resulta incómodo en el papel, lo será todavía más cuando se sume una reparación inesperada. Y si ya tienes auto, convertir los gastos irregulares en una reserva mensual es la manera más sencilla de que no te tomen por sorpresa.