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Fecha de corte y fecha de pago: cómo usarlas a tu favor con la tarjeta

Tu tarjeta de crédito tiene dos fechas que se repiten cada mes y que deciden cuánto tiempo tienes para pagar una compra y si pagarás intereses por ella. Conocer ambas permite usar la tarjeta como un medio de pago cómodo y no como una deuda cara.

Dos fechas, dos funciones

La fecha de corte, también llamada fecha de cierre o de facturación, es el día en que termina el ciclo mensual de tu tarjeta. Ese día el emisor suma todas las compras, comisiones y cargos del periodo, descuenta los pagos que hayas hecho y genera el estado de cuenta con el saldo que debes.

La fecha de pago, o fecha límite de pago, es el último día para abonar ese saldo sin caer en mora. Llega unos días o semanas después del corte. En el estado de cuenta suelen aparecer dos importes: el pago total del periodo y el pago mínimo.

El tiempo que hay entre una fecha y otra se conoce como periodo de gracia. Como explica la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor de Estados Unidos (CFPB) en su página sobre el periodo de gracia de una tarjeta, si pagas el saldo completo antes del vencimiento es posible que no se te cobren intereses por las compras. Los emisores no están obligados a ofrecerlo en todos los países ni en todos los productos, así que lo primero es confirmar en tu contrato si tu tarjeta lo tiene y cuánto dura.

Cómo ganar días de financiamiento sin intereses

Si tu tarjeta tiene periodo de gracia y pagas siempre el total, el día en que compras cambia el plazo del que dispones. Un ejemplo con fechas inventadas lo aclara. Supón que tu corte es el día 5 y tu fecha de pago, el 25 del mismo mes:

  • Una compra hecha el día 4 entra en el estado de cuenta que cierra al día siguiente. Tendrás que pagarla el 25: unos 21 días después.
  • Una compra hecha el día 6 ya pertenece al ciclo siguiente. No aparecerá hasta el corte del mes próximo y se pagará el 25 de ese mes: alrededor de 50 días después.

La misma compra, con dos días de diferencia, te da casi un mes más de margen. Por eso un gasto grande y previsto conviene hacerlo justo después del corte.

Este recurso solo funciona si liquidas el saldo completo: no reduce el gasto, únicamente retrasa el momento en que sale el dinero de tu cuenta.

Lo que pasa cuando no pagas el total

El pago mínimo evita la mora, pero no los intereses. Si abonas menos del total, el emisor cobra intereses sobre la parte pendiente, y en muchas tarjetas pierdes además el periodo de gracia: las compras nuevas empiezan a generar intereses desde el día en que las haces, hasta que vuelvas a dejar el saldo en cero.

Hay operaciones que normalmente quedan fuera de ese beneficio desde el principio. Los retiros de efectivo con la tarjeta, por ejemplo, suelen generar intereses desde la fecha de la disposición y llevan una comisión aparte.

Y si pagas después de la fecha límite, aunque sea un día, lo habitual es que se sumen cargos por pago tardío y que el atraso pueda reportarse a las agencias o burós de crédito, con efecto sobre tu historial.

La fecha de corte y tu historial crediticio

En muchos sistemas, el saldo que el emisor informa a los burós es el que figura en el estado de cuenta, es decir, el del día de corte. Eso significa que puedes pagar siempre a tiempo y aun así aparecer con una utilización alta de tu línea de crédito si ese día tu saldo está cerca del límite.

Si vas a pedir un préstamo pronto y quieres mostrar un nivel de deuda bajo, una opción es hacer un pago anticipado unos días antes del corte, de manera que el saldo que se registre sea menor. El efecto no es igual en todos los países, pero ayuda a entender por qué importa el momento del pago además de la puntualidad.

Cuatro hábitos para tener las fechas de tu lado

  1. Localiza ambas fechas. Están en el estado de cuenta y en la aplicación de tu banco. Anótalas en el calendario del teléfono con un aviso unos días antes.
  2. Programa el pago total automático. Si tu banco lo permite, es la forma más segura de no olvidar el vencimiento.
  3. No esperes al último día. Los pagos pueden tardar en acreditarse, sobre todo en fines de semana, festivos o si pagas desde otro banco. Deja dos o tres días hábiles de margen.
  4. Pide ajustar la fecha si no te conviene. Muchos emisores permiten cambiar el día de corte o de pago para que coincida con la llegada de tu sueldo.

Si quieres entender cómo se calcula el costo cuando queda saldo pendiente, la CFPB también explica cómo calculan los intereses las compañías de tarjetas.

El calendario no reemplaza al presupuesto

Usar bien la fecha de corte y la fecha de pago te da tiempo, orden y la posibilidad de no pagar intereses por tus compras habituales. Lo que no te da es más dinero: una compra aplazada cincuenta días sigue costando lo mismo. La regla que hace funcionar todo lo demás es gastar con la tarjeta solo lo que podrás pagar completo cuando llegue el vencimiento. Sin esa condición, ningún calendario evita los intereses.