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Pensión por consumo en Perú: qué boletas cuentan y cuánto suma al año

Desde el 1 de enero de 2027, una parte de lo que gastas en Perú empezará a contar para tu jubilación. Es la llamada pensión por consumo, creada por la Ley N° 32123 de modernización del sistema previsional y desarrollada en su reglamento, que el Ministerio de Economía y Finanzas aprobó mediante el Decreto Supremo N° 189-2025-EF. El mecanismo es sencillo en apariencia, pero tiene letra pequeña: no todas las boletas sirven y el monto que se acumula cada año tiene un techo bastante bajo.

Cómo funciona el aporte

El reglamento lo llama «aporte por consumo» y lo define con tres rasgos:

  • Equivale al 1 % de tus consumos sustentados con boletas de venta electrónicas a lo largo del año, contado del 1 de enero al 31 de diciembre.
  • No sale de tu bolsillo. Se financia con recursos del Tesoro Público: el Estado deposita ese 1 %, no se te descuenta de la compra ni del sueldo.
  • Va a una cuenta separada. El dinero se acredita en una «cuenta especial por consumo», que es intangible e inembargable y solo puede destinarse al pago de pensiones.

El pago está a cargo de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), que lo calcula una vez al año con la información que entrega la Sunat y lo transfiere a la entidad que administra tu cuenta. Puedes consultar el texto del reglamento en la plataforma del Estado peruano.

Qué boletas cuentan y cuáles no

Sirven las boletas de venta electrónicas emitidas a tu nombre por compras de bienes, servicios o cesiones en uso, como un alquiler. La condición clave es que figuren tus nombres y apellidos y tu número de DNI. Una boleta sin tus datos no se puede atribuir a nadie.

Quedan fuera, según el artículo 75 del reglamento:

  • Las boletas cuyo importe total supere los S/ 700, sea cual sea el producto o servicio.
  • Las emitidas por un negocio que en esa fecha tenga la condición de no habido, tenga notificada la baja de su RUC o figure como sujeto sin capacidad operativa según la Sunat.
  • Las boletas en las que se consignó tu número de RUC en lugar de tu DNI.
  • Las que ya hayas usado para sustentar una deducción tributaria de persona natural sin negocio o cualquier otro beneficio fiscal.

Si una boleta se corrige con una nota de crédito o de débito, se toma el importe ajustado, también para comprobar si supera o no los S/ 700. Y, por supuesto, las compras sin comprobante electrónico no generan nada.

Cuánto puedes acumular en un año

La suma de consumos que se toma en cuenta no puede exceder de 8 unidades impositivas tributarias (UIT) por año, y se usa la UIT vigente en el año en que se emiten las boletas. Como referencia, con la UIT de 2026, que el Ministerio de Economía y Finanzas fijó en S/ 5,500, el cálculo sería este:

  • Consumo máximo computable: S/ 44,000 al año.
  • Aporte máximo (1 %): S/ 440 al año.

El tope real de 2027 dependerá de la UIT que se apruebe para ese año. En cualquier caso, llegar al máximo exige registrar con boleta electrónica algo más de S/ 3,600 mensuales en compras que, una por una, no pasen de S/ 700. Quien gaste la mitad acumulará la mitad.

¿Y cuánto representa al jubilarte? No hay una cifra oficial, porque depende de los años que acumules, de la rentabilidad del fondo y de la comisión que cobre la administradora. Sirve una cuenta simple: treinta años aportando el máximo actual equivalen a S/ 13,200 en depósitos, antes de rentabilidad y comisiones. Es un complemento, no una pensión en sí misma. El reglamento prevé, además, que si en un año el presupuesto no alcanza, el pago se reparta a prorrata y la diferencia quede pendiente para el siguiente, sin intereses.

Quién accede y dónde se guarda el dinero

  • El aporte corresponde a los afiliados al sistema previsional que todavía no reciben una pensión o beneficio previsional y tienen menos de 65 años. Cesa cuando accedes a una pensión, cumples 65 o falleces.
  • La apertura de las cuentas especiales comienza en diciembre de 2026. Si estás en una AFP, se abre en la misma entidad donde haces tu aporte obligatorio. Si estás en la ONP, debes elegir una administradora; si no lo haces en el plazo que fije la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), se te asigna la que cobre la menor comisión.
  • El dinero se invierte por defecto en el fondo tipo 2, y puedes cambiar de administradora según las reglas de la SBS.
  • El saldo no es herencia: si el afiliado fallece antes de pensionarse y no hay beneficiarios con derecho a pensión de sobrevivencia, pasa a un fondo del sistema.

Varios detalles operativos, como la validación de boletas y el intercambio de información entre entidades, dependen todavía de normas complementarias de la SBS y la Sunat.

Lo que este esquema enseña fuera de Perú

Vincular el ahorro para la vejez al consumo, y no solo al salario, es una respuesta a un problema que comparten muchos países de la región: millones de personas trabajan en la informalidad y nunca cotizan. La contracara es que el beneficio favorece a quien más gasta y solo existe si la compra queda registrada. Para cualquier lector, la lección es doble: pedir comprobante con tus datos tiene cada vez más consecuencias, y ningún mecanismo automático sustituye al ahorro previsional propio.

Una ayuda pequeña que conviene no desperdiciar

La pensión por consumo no resolverá por sí sola tu jubilación, pero tampoco te cuesta nada: basta con pedir boleta electrónica con tu DNI en las compras del día a día. Mi recomendación es tratarla como lo que es, un extra, y no dejar que desplace la pregunta de fondo: cuánto estás aportando realmente para tu retiro y durante cuántos años.